Los grandes delitos como el narcotráfico y el lavado de activos están por ahora por fuera de la justicia oral, ya que ésta tan solo funciona para el robo de celulares.
Según el vicefiscal general de la nación el sistema acusatorio ha tenido un desfavorable comienzo. Ya existen 38.000 investigaciones represadas, hay muchas quejas y reclamos. La policía judicial no estaba preparada ni dotada técnicamente; el organismo de protección a victimas y testigos, tampoco estaba listo y no existen recursos suficientes para ponerlo en práctica.
Hay funcionarios con más de 800 investigaciones, en solo 7 meses. El sistema no se ha probado para lo que se hizo, es decir, para delincuencia organizada, para delitos de trascendencia social como narcotráfico y lavado de activos, delitos contra la administración pública y la corrupción administrativa.
En el sistema Penal Acusatorio prima la “oralidad” sobre los documentos escritos.
Las pruebas documentales, pueden leerse, explicarse y ser objeto de análisis, pero siempre es la argumentación verbal la que predomina en la Sala de la Corte. La Fiscalía basa sus argumentos en “pruebas” que previamente han sido obtenidas mediante un proceso de investigación.
La investigación es originalmente autorizada por un juez al encontrar méritos para ordenar un operativo. En el caso de la investigación de delitos financieros como el lavado de dinero y activos, fraude corporativo, evasión de impuestos, falsedad en documentos, empresas fachadas, operaciones ilícitas, fraude bancario, estafa, organizaciones criminales, se necesita la intervención del Auditor Forense.
El Auditor Forense y su actuación
El Auditor Forense es un profesional calificado y debidamente acreditado y certificado, por el sistema judicial, para investigar bajo supervisión de la Fiscalía. Forma parte del equipo de investigadores, que siguen un esquema debidamente planificado con anterioridad, para recopilar información, evidencias y formar un caso sólido para la Corte.
Todas la evidencias documentales tales como cheques, recibos, facturas, copias de transacciones, balances, libros, estados financieros, informes, minutas de trabajo y demás documentos deben ser cuidadosamente codificados y entregados al oficial de custodia para su análisis.
El Auditor forense, en su calidad de “Experto”, tiene la autorización de la Fiscalía para realizar entrevistas (No interrogatorios) a las personas que a su criterio podrían estar implicadas o conocen información que podría ayudar en la investigación.
El Auditor Forense debe tener claro, que él, no es un investigador criminalista, o policial. Es un investigador en calidad de “Experto”, por lo tanto sus preguntas deben ser únicamente referentes a su especialidad y conocimiento, acerca de movimientos financieros contables.
El Auditor forense es un excelente auxiliar de la justicia, pues además de su experiencia en el campo contable financiero, conoce perfectamente las áreas en donde el investigador criminal no tiene ni la capacidad ni mucho menos la experiencia.
Después de seguir paso a paso todos los protocolos de la investigación, el Auditor Forense se prepara para su comparecencia en el tribunal como “Testigo Experto”. ¡He aquí un gran espacio para el contador público! (diario La Nacion)